Tres propuestas de revoluciones organizativas para recuperar la viabilidad económica (e institucional) de las instituciones locales

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13-oct-2012
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Por Albert Calderó

Sir Winston S Churchill

(Resumen de la ponencia presentada en las VII JOMCAL, Jornadas de Modernización y Calidad de las Instituciones Locales, organizadas por el ayuntamiento de Málaga y la FEMP en octubre de 2012 en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga)

Sólo con recortes no se ahorrará en la mayoría de instituciones locales lo suficiente para volver a equilibrar los presupuestos. Y además de no salir del déficit y la insolvencia, sólo con recortes las instituciones y las ciudadanías caerán en la tristeza y depresión colectivas. Por tanto hay que hacer más y hacerlo liderando y dando buenas noticias al personal. Hay que hacer alguna revolución organizativa. Voy a proponer tres de ellas:
 

 

 

1 La revolución del presupuesto: El presupuesto por proyectos

Elaborar un Plan y presupuesto anual 2013 simplificado, centrado en costes y prioridades. Un presupuesto del gobierno y no del interventor. Tres bloques: Primero, el funcionamiento ordinario, reducido al mínimo, simplificado, eliminando todo lo superfluo. Segundo, los Proyectos Más, proyectos nuevos, relevantes, poco costosos, conectando con las grandes preocupaciones sociales y buscando la máxima eficacia a corto plazo. Tercero, los Proyectos Menos, proyectos relevantes de ahorro modificando aspectos del funcionamiento ordinario de modo contundente. Con un añadido obligado: El Plan de Mandato 2014-2015, un plan y presupuesto bianual de los dos años restantes del mandato con la misma metodología, asegurando buenas noticias para la ciudadanía al final del mandato.

2 La revolución de la estrategia: La gestión estratégica de los proyectos

La estrategia que funciona es tener proyectos, proyectos que tengan una buena relación coste/valor añadido social e institucional, con capacidad paradigmática y movilizadora, con alta motricidad estratégica, con una priorización poderosa y flexible. Un plan estratégico ha de ser un listado de proyectos. Máximo, una página. Nada de planes estratégicos celestiales, con muchas páginas de palabras bonitas y políticamente correctas que nadie leerá ni pondrá en práctica. Proyectos sencillos y prioridades estrictas. Menos visión y más acción. Los valores practicados en proyectos, y no en jaculatorias.

3 La revolución estructural: La profesionalización jerárquica

Para profesionalizar directivos no hace falta ningún cambio legal. Simplemente hay que reorganizar a fondo la estructura, con tres movimientos simultáneos:

3.1. Sustituir los tres o cuatro niveles jerárquicos inferiores por un solo nivel jerárquico profesionalizado: los jefes de unidad. Hay que crear grandes unidades profesionales homogéneas, de al menos 15 personas y un máximo de 100, y poner al mando de cada una a un/a funcionario/a de la casa, profesional competente y respetado/a con dotes de mando, y con dedicación exclusiva a las tareas jerárquicas. Ello hará posible recuperar la ilusión y la implicación del personal de cualificación baja y media mediante el liderazgo competente de mandos intermedios surgidos de su propio colectivo.

3.2. Sustituir los tres o cuatro niveles jerárquicos superiores por un solo nivel de directivos profesionales, que o bien dirijan a grandes unidades ejecutivas formadas por profesionales heterogéneos, o bien dirijan a varios jefes de unidades; formado por funcionarios/as de la propia institución, profesionales competentes y respetados/as con dotes de mando y formación directiva práctica, y con dedicación exclusiva a las tareas jerárquicas. Ello hará posible recuperar la ilusión y la implicación del personal técnico, mediante un liderazgo ejecutivo competente y cercano.

3.3. Crear el Gabinete de proyectos estratégicos, un equipo amplio de funcionarios/as de la propia institución, profesionales competentes y respetados/as con dotes creativas, ejecutivas y relacionales, con formación en dirección de proyectos, para crear parejas directivas de proyectos municipales mano a mano con concejales delegados, con dedicación exclusiva a la invención, dirección y relaciones de los grandes proyectos. Ello producirá el éxito de los proyectos y el del gobierno.

1 + 2 + 3 significa lo siguiente: Pasar…

tigre elefante

         
 

 

 

 

                  del elefante con cerebro de mosquito…                …al tigre con cabeza de tigre!!!


1 + 2 + 3 es el gran cambio organizativo que nadie quiso poner en práctica en los años de euforia económica; ahora, en plena crisis, es posible hacerlo, y además puede ser imprescindible para la supervivencia. Y si no, tendremos el fracaso. El fracaso en el sector privado supone la eliminación de las empresas fracasadas. En el sector público, no: en el sector público el fracaso no conlleva el dulce consuelo de la muerte. El fracaso en el sector público son las instituciones zombis. Ya tenemos un buen puñado pululando por ahí…

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