Más y más transparencia

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28-ene-2013
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Por Albert Calderó

La organización Transparencia Internacional (www.transparencia.org.es) otorga cada año en España galardones a los Ayuntamientos, Diputaciones y Comunidades autónomas más transparentes. Ayer se ha hecho público que en el año 2012 y en el apartado de Ayuntamientos hubo ocho que consiguieron la máxima puntuación, 100 puntos sobre 100. Esto podría dar a entender que estos ayuntamientos son todo lo transparentes que se puede llegar a ser, que más transparencia es imposible.

Este optimismo se completa con la lectura del resto del ranking. Además de los ocho Ayuntamientos con 100 puntos sobre 100 hay otros 25 con 90 o más puntos, otros 17 con 80 o más puntos, otros 16 con 70 o más puntos, otros 11 con 60 o más puntos y otros 10 con 50 o más puntos. Sólo “suspenden” 23 ayuntamientos de los 110 estudiados. Y 66 ayuntamientos, el 60% de los estudiados, obtienen 70 o más sobre 100; un 60% de Notables, sobresalientes o Matrículas de Honor.
 
Es meritoria la labor de Transparencia Internacional en este tema, estimulando y fomentando el desarrollo de hábitos de calidad democrática. Pero si el panel de indicadores es tan poco exigente que permite una evaluación tan entusiasta del estado actual de nuestras instituciones en materia de transparencia, hay riesgo de que el ranking sea más una coartada para no progresar que un estímulo para hacerlo.
 
Con el ánimo de contribuir a elevar el listón de la transparencia hasta nuevas cotas, cotas que por lo demás  considero que deberían ser alcanzables e incluso exigibles a instituciones públicas que predicaran su transparencia, APORTO DIEZ INDICADORES no considerados hasta ahora en el ranking, todos ellos sobre temas en los que trabajo como consultor en las instituciones públicas: la organización interna y la gestión de personal. Y desafío a los ayuntamientos que se sientan implicados a publicarlos, y a la organización Transparencia Internacional a incluirlos en su panel de indicadores para convocatorias futuras.
 
Estoy seguro, además, de que la opinión pública tendría un enorme interés en conocer estos datos, del todo desconocidos hasta hoy.
 
Propongo también que otros expertos en otros temas sugieran a su vez otros indicadores de transparencia para ir enriqueciendo gradualmente estas prácticas.
 
Los indicadores que propongo que los Ayuntamientos hagan públicos en aras a la transparencia son los siguientes:
 
1. Número de funcionarios y empleados de la institución, incluyendo los de todos los organismos y empresas dependientes. Por niveles de titulación. Con la evolución de los últimos diez años. 
 
2. Número de horas anuales efectivas (es decir, horas de trabajo REAL, descontando permisos, licencias, vacaciones, enfermedades, “moscosos”, ausencias, etc, etc) trabajadas por los funcionarios y empleados en jornada normal, agrupados por franjas horarias (ejemplo: número de funcionarios y empleados que han trabajado entre 1600 y 1650 horas efectivas; número de funcionarios y empleados que han trabajado entre 1550 y 1600 horas efectivas; etc) Con la evolución de los últimos diez años. 
 
3. Número de horas de trabajo perdidas de funcionarios y empleados por permisos y licencias. Con la evolución de los últimos diez años. 
 
4. Número de horas de trabajo perdidas de funcionarios y empleados por horas sindicales y liberaciones sindicales. Con la evolución de los últimos diez años. 
 
5. Número de cargos ocupados por personal eventual (cargos de confianza), sus denominaciones, titulaciones exigidas y retribuciones. Con la evolución de los últimos diez años. 
 
6. Número de niveles jerárquicos de la institución desde el Presidente o Alcalde hasta cualquier funcionario, en las distintas áreas. Con la evolución de los últimos diez años. 
 
7. Número de expedientes disciplinarios iniciados, estadística de sanciones disciplinarias impuestas, sanciones declaradas firmes o anuladas por los tribunales… Con la evolución de los últimos diez años. 
 
8. Coste de las horas extras, por meses y años, de los distintos grupos profesionales. Con la evolución de los últimos diez años. 
 
9. Coste de los contratos de sustitución, para cubrir bajas por enfermedad o similares, por meses y años, de los distintos grupos profesionales. Con la evolución de los últimos diez años. 
 
10. Estadística de las retribuciones totales anuales efectivas (incluyendo gratificaciones, horas extras, dietas, indemnizaciones, cómputo económico de salarios en especie, etc) por niveles salariales. (ejemplo: número de funcionarios y empleados que han ganado más de 100.000 euros anuales; número de los que han ganado entre 100000 y 90000; etc) Con la evolución de los últimos diez años. 
 
Estos indicadores podrían también aplicarse sin ningún problema, por supuesto, a diputaciones y comunidades autónomas. Y, desde luego, al estado. ¡Ánimo!
 
La verdadera transparencia es informar de lo relevante. 

 

 

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Comentarios

Juan Pedro García 29/01/13
¡Hola Albert! Soy funcionario de uno de esos ayuntamientos que está bien posicionado en el ranking (puntuación superior a 90) y coincido contigo en que este proyecto podría mejorarse. No obstante, desde mi experiencia, pienso que esto es mejor que nada, y ha obligado a muchos políticos y empleados públicos a empezar a comprender que la información que manejan nuestras administraciones ¡¡¡es pública por definición!!!, aun cuando existan excepciones. Quisiera así mismo hacer algunas matizaciones:
1) La información relativa a personal eventual sí que la recoge el informe de Transparencia Internacional -indicador 3- aun cuando éste no presenta su evolución (sólo se presenta un año), ni requisitos de acceso, aunque imaginamos los que son?
2) Aun cuando la lista podría ser interminable, me extraña que no hayas aludido a un elemento clave y de relativa fácil obtención: los reparos de legalidad formulados por los órganos fiscalizadores internos.
3) Por último, hemos de pensar que el deber ser en cuanto a transparencia esperemos que sea la futura Ley que ahora mismo se encuentra en tramitación parlamentaria, y digo ?esperemos? porque no sabemos cómo quedará finalmente. Le corresponderá a esa norma determinar -con carácter obligatorio- los niveles de transparencia de las organizaciones afectadas.
En fin, es evidente que la potenciación de la transparencia ayudará a abrir nuestras instituciones, no obstante, y como dicen los matemáticos, deberemos tener en cuenta que esto será condición necesaria, pero seguro que no suficiente. Un saludo.
Albert Calderó 31/01/13
Gracias por tu comentario Juan Pedro. De acuerdo, y lo digo en el artículo, que es mejor esto que nada. Lo de los reparos no me gusta mucho como indicador porque hay habilitados para todos los gustos, los que lo reparan todo y los que no reparan nada... me parece además un criterio muy técnico que a la gente no le diría gran cosa. En cuanto a la ley veremos lo que dice, pero seguro que establecerá unos mínimos muy mínimos, un ranking voluntario que fuera exigente en el que todo el mundo pudiera medir sus progresos, y en el que tuviera mucho mérito tener 100 sobre 300 y en el que el record fuera tener 170 sobre 300 sería mucho más interesante que el actual, ¿No crees? Cordiales saludos


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