¿Y ahora qué? Es la hora del gobierno de coalición

1.126
0


Tomás Fernández

Recién obtenidos los resultados provisionales de las elecciones municipales y autonómicas celebradas ayer @24M, la realidad viene a confirmar lo que la mayoría de encuestas y los pronósticos de los politólogos venían poniendo de manifiesto a lo largo de los meses anteriores. Efectivamente, el panorama político municipal y autonómico nacional se nos presenta multicolor, al haber obtenido representación institucional formaciones políticas emergentes, que han sabido conectar con la desilusión y las aspiraciones de una buena parte del electorado, confirmándose así la desafección hacia los grandes partidos hegemónicos, los cuales han estado gobernando los últimos años en muchos casos con amplias mayorías absolutas, pero que sin embargo han perdido peso político en casi todas las circunscripciones a favor de las nuevas fuerzas representativas.

No obstante, el escenario que los electores han dibujado tiene aspectos muy positivos para seguir consolidando la democracia en nuestro país. Así, la fragmentación del mapa electoral ha de conducir a un acercamiento de las formaciones políticas con posibilidades formar gobierno y, por consiguiente, a la necesidad de formalizar pactos o compromisos que permitan la constitución de gobiernos estables. Esta necesidad del pacto, que no es nueva, se nos presenta ahora como una oportunidad para ampliar el espectro de las sensibilidades en la toma de decisiones colectivas y recuperar la ilusión y la confianza del electorado.

En efecto, ver a los políticos negociar, no ya los cargos que cada cual vaya a ocupar en el eventual gobierno institucional, sino trabajar hasta llegar a consensos que concreten la acción de gobierno, marcando cuáles son las necesidades inaplazables y cuáles son las acciones a ejecutar en los próximos años, es la mejor contribución que puede hacerse desde la Política para que los ciudadanos y ciudadanas volvamos a tener plena confianza en el sistema electoral, y recuperemos el interés por la propia política, las instituciones, y la gobernabilidad de nuestras comunidades.

Por ello son tan necesarios los compromisos en estos momentos. Hay que decir que si bien en campaña electoral algunos partidos han ido haciendo guiños más o menos velados hacia la formación de alianzas con otras sensibilidades políticas, es ahora cuando se abre el tiempo de los pactos que conduzcan al acercamiento y la búsqueda del entendimiento. No hay que olvidar que las elecciones son sólo el medio para alcanzar la finalidad de todo el sistema electoral, cual es el gobierno y administración de nuestras instituciones de gobierno.

Ya no valen las recetas de pactar exclusivamente en clave partidista, repartiéndose ésta u otra tenencia de alcaldía, o la concejalía de hacienda y de la de urbanismo. Ahora es un momento clave para pasar página y enfocar las negociaciones de los pactos de forma amplia, abriendo el abanico de los posibles aliados con los que compartir las responsabilidades del gobierno de la ciudad, alcanzando acuerdos programáticos de largo recorrido, que comprendan toda el mandato municipal.

Por eso, no deberían de escatimarse esfuerzos para alcanzar acuerdos de programas de gobierno conjuntos para los próximos cuatro años, elaborando como resultado un Plan de Mandato que recoja las grandes líneas estratégicas y los objetivos clave que se pretenden alcanzar por todos los partidos que formen parte de la coalición. Asimismo, la puesta en marcha de la acción de gobierno municipal debería de contar con la cooperación del electorado en su conjunto, como también de los propios empleados públicos, lo que exige que el gobierno actúe como referente impulsor de hábitos de conducta democráticos, basados en la participación directa, mediante la creación de estructuras organizativas que permitan generar debates y alcanzar acuerdos de consenso. Esa es la esencia de la democracia: la negociación y el pacto, cuanto más amplios mejor. Lo contrario es despotismo, es decir, gobernar sin contar con la opinión de la gente.

Una vez establecidas cuáles son las prioridades de la acción de gobierno, el siguiente paso, es organizar el Gobierno Municipal y repartir las responsabilidades. Hay que descender ahora del nivel estratégico al nivel operativo. Ahora se trata de mejorar la organización y la gestión municipales, alienando los recursos disponibles a las finalidades de nuestros objetivos establecidos en el plan de legislatura. Y para ello no valen ya fórmulas al uso, sino que debemos de innovar, arbitrando fórmulas inclusivas, idear una brújula que permita a todos los gestores políticos que conforman el gobierno local sentirse cómodos en el nuevo organigrama y con sus respectivos cometidos y responsabilidades.

A este respecto, hace ya algún tiempo que Albert Calderó, subdirector de Estrategia Local, ideó diversos modelos organizativos en función del nivel de población y del grado de descentralización y concentración de los servicios. Su trabajo, publicado en la revista CORAL nº 2 en el mes de septiembre de 2008, titulado Cómo organizar el Ayuntamiento de la microciudad puede consultarse aqui. En él se destaca la importancia que tiene dimensionar adecuadamente el staff municipal, tanto político como profesional, para obtener resultados avanzados en términos de eficacia y eficiencia, de manera que la línea de mando facilite la polivalencia y la adaptabilidad.

Finalmente, cuando ya tengamos definidos nuestro plan de mandato, y hayamos implantado nuestro modelo organizativo e institucional a través del organigrama y el cartapacio, será cuando el gobierno municipal esté en condiciones de acometer una reorganización meditada de la estructura burocrática administrativa, poniendo en práctica el modelo de gestión que mejor se ajuste a sus necesidades.

Más adelante me adentraré en este asunto, que no es menor, y que nos ha de permitir alinear los recursos humanos y económicos con los objetivos políticos.

Versión pdf


c/ València, 73, pral 1a 08015 Barcelona - Tel.: 901 100 032
Inscrita al Registre Mercantil de Barcelona, Volum 11303, Llibre 10108, Secció 2a, Foli 18, Full núm. 131675
© ESTRATEGIA LOCAL, SOCIETAT ANÒNIMA - CIF A-59108522